Equilibrando Qi mediante el símbolo o ideograma Zhong

Equilibrando Qi mediante el símbolo o ideograma Zhong

Recuperando el centro / El equilibrio

El ideograma Zhong nos transmite la idea tradicional del equilibrio, del centro.

La imagen es muy sencilla y su función imprescindible.

La línea que cruza desde arriba es la energía universal que nos influye con sus designios, con su propósito.

El rectángulo o cuadrado representa nuestra vivencia, nuestra relación con lo divino, con el entorno, con nuestras propias emociones o actos.

La persona estará centrada cuando su vivencia es flexible, adaptable, cuando sabe estar en conexión con la fuerza creadora y cuando acepta, sin estridencias, tanto los momentos buenos como los malos.

Cuando tu mente no se aferra a nada, nada le va a faltar.

Cuando tu mente acepta los vaivenes de la vida nada le va a turbar.

Cuando no esperas nada, nada te va a inquietar.

Cuanto más amplio sea el centro, nuestra flexibilidad, nuestra adaptabilidad, menos nos afectarán las situaciones estresantes, los miedos, las penas, las envidias, los deseos.

Cuanto menos estemos expuestos a esos factores negativos mejor preparados estaremos para la vida y menos se resentirá nuestra salud.

La flexibilidad equivale a la vida, a la salud. La rigidez está ligada a la muerte, a la enfermedad.

El tratamiento con puntos centro puede ser lo más indicado ante cualquier enfermedad. De hecho hay escuelas donde representa un tratamiento único.

Zhong es centro, equilibrio, salud, estabilidad, conlleva una recepción adecuada de la energía del Cielo.

Podemos trazar el ideograma, como ya veremos un poco más adelante, de izquierda a derecha y de arriba abajo. Tal y como se puede ver en la imagen, desarrollamos la primera línea vertical, la más situada a la izquierda, después describimos la segunda trazando la parte superior y derecha y completamos la idea de centro con un tercer movimiento para cerrar por abajo. Por último trazamos de arriba abajo, la línea que representa a la energía universal a la que debemos recibir con una disposición adaptable, dinámica, flexible y digna.

Imaginaos que nuestro centro es estrecho de miras, fijo, rígido y mísero… la energía que nos penetre (la vida misma) seguramente lo hará de forma que nos afecte, nada nos parecerá bien, estaremos incómodas ante cualquier situación, la vida nos parecerá un caos y nuestra dignidad se convertirá en mezquindad.

Es posible así distinguir la diferencia entre amor y odio.

Cuando tracemos el símbolo de Zhong es imprescindible mostrar flexibilidad, armonía y amor. Que vuestras piernas se flexionen levemente, que vuestro tronco permanezca dignamente erguido, que vuestros brazos y manos se agiten dulcemente llevadas por la sutil brisa de la energía que estamos compartiendo con el Universo.

Además de tener la función de equilibrio y armonización de nuestro shen, de nuestra vivencia, podemos aprovechar el uso del símbolo Zhong para ayudar a otras personas a recuperar su equilibrio, su salud, su bienestar.

Simplemente deberéis visualizar a esa persona en aspecto físico o energético y trazar el símbolo Zhong con todo vuestro amor y toda vuestra intención manifiesta en su mejoría. Podéis repetirlo tantas veces deseéis o consideréis necesarias. No importa si la persona sigue físicamente entre nosotras o si ha pasado a otro nivel energético.

Antes de trazar el símbolo es conveniente, sino necesario, que pidáis asistencia expresando lo que vais a hacer y lo que queréis conseguir. Valen los cinco principios de Usui Sensei, cualquier oración o mantra.

Es sencillo, indoloro, no cuesta dinero y funciona.

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