La visualización como vía o vehículo para la meditación

La técnica de la visualización es muy utilizada para poder empezar con buen pie la aventura de la meditación.

La siguiente es una visualización bastante sencilla pero bastante efectiva.

Busca una postura cómoda y empieza a respirar lenta y pausadamente… Siéntate con las piernas sin cruzar y las manos sobre las piernas…

  • Imagina que estás en lo alto de una escalera de diez peldaños, unos peldaños muy amplios y firmes, frente a un precioso amanecer en la playa, el Sol te aporta una cálida sensación que te serena, siente como la brisa purifica tu respiración, esa calma que te rodea hace que cierres los ojos para poder sentir internamente, tus manos sienten el agradable tacto de la madera envejecida por el paso del tiempo, sientes que debes bajar cada peldaño disfrutando y sintiendo con intensidad ese momento… puede que cada peldaño te lleve varios pasos y sabes que a cada paso te vas a sentir más relajada…  
  • bajas al peldaño número nueve, te sientes muy  relajada…, tus pies desnudos hacen que el ligero crujir de la madera te transmita una sensación de seguridad y de contacto con la naturaleza…
  • ocho: estas muy cómoda…, sientes el contacto suave de la ropa que llevas puesta, tu piel siente como el algodón la acaricia y deja que la brisa pase a través…
  • bajas al siete y te vas encontrando cada vez más relajada, escuchas todos los sonidos del entorno y esto hace que te relajes más y más, las olas son suaves, suenan las pequeñas burbujas de su espuma al acariciar la arena… se oyen unos cantos lejanos de pequeños ruiseñores… la brisa pulsa un suave arpegio entre las ramas de los sauces…
  • seis, nos recorre por todo el cuerpo una sensación de bienestar…, estás completamente en sintonía con lo que te rodea… formas parte de ese universo…
  • cinco: vamos poco a poco sintiendo un profundo estado de tranquilidad y quietud, de seguridad, de amor…
  • cuatro en tu frente sientes una luz blanca que te llena de energía, de transcendencia, de serenidad…,
  • tres notas tu cuerpo cada vez más ligero…, no necesitas asirte del pasamanos para estar segura, tus pies no sienten peso sobre ellos…
  • dos: estas apunto de bajar a esa playa fantástica…, la serenidad que te posee hace que exhales un dulce suspiro de gratitud…
  • uno: estás pisando la arena de la playa…, notas la tibia arena bajo tus pies, y mira el mar que tranquilo está, el sol te reconforta y hay una suave brisa, escucha el sonido de las olas al romper en la orilla… avanzas sin moverte, sientes el agua formando pequeños círculos surgidos al rodear tus tobillos… el agua hace que tu mente alcance su máxima comprensión, te hace sentir compasión y alivio… estás libre de tus emociones pasadas, a partir de ese momento comprendes que debes hacer este viaje ligera de equipaje…

  • Mirando al cielo ves una imagen…
  • Eres tú, tal y como eres en la actualidad, tu yo presente, observa con detalle cómo estás, tu postura, si hay algo que te llame la atención…
  • Sitúas a tu izquierda tu yo pasado, de hace cinco o quizás siete años atrás, observa con todo detalle cómo eras entonces…
  • Ahora sitúas, esta vez a la derecha de tu yo actual, tu yo del futuro, dentro de siete años, como serás, tu yo más sabio, más inteligente y con más experiencia…
  • Y después, de observar cuál ha sido tu avance hasta hoy, y ver en qué vas a convertirte… vas despertando lentamente…

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